Del derecho y del revés

Blog del ciclo creado y coordinado por Laura Capella

A propósito de Los discursos que nos hablan

Mesa de Café

Dudemos del Progreso

Carta -ni abierta ni cerrada-  sobre la presentación del libro

Los Discursos que nos hablan

A cargo del Lic. Carlos Solero y
el Prof. Ángel Oliva

Ciclo Del derecho y del revés / Lunes 29 de Octubre de 2012 – 20 hs.

Carlos Solero presenta el ensayo desde una perspectiva política. Se explaya sobre referencias de las últimas décadas, enfatiza los vaivenes, repeticiones y continuidades que perduran bajo las propuestas de cambios gubernamentales.

Aporta asimismo -como es su estilo- interesantes datos sobre determinadas figuras nacionales y regionales vinculadas de modos diversos, a las periodizaciones incluidas en el libro. Comenta diálogos mantenidos con la autora e inclusive, preguntas compartidas como por ej. ¿cómo es posible que siga vigente esa Ley de Educación Superior de los tiempos de Menem? Genera debates sobre la frase anarquía o caos.

Angel Oliva habla desde el punto de vista de lo que llama el lector de la sospecha. Analiza exhaustivamente tres registros retóricos nítidos que son como los cambios de piloto en un mismo auto y en una misma carrera y sin embargo, albergan funciones compositivas levemente diferentes entre si. Por un lado, la crónica histórica como soporte epocal, abiertamente política. Un segundo registro: la consistencia teórica del aparato conceptual foucaultiano que adquiere sentido en su puesta en uso.

Un tercero remite a una pregunta metodológica ¿con qué registro de escritura se atrapa la materialidad de los discursos sociales que hablan en los parlantes históricos?

Y a partir de eso, en su puntillosa lectura del libro, Oliva se detiene a analizar la relevancia del episodio. Momento fugaz, algo minúsculo, casi intrascendente o naturalizado en la vida cotidiana. Es ese carácter episódico del relato el que permite visibilizar esas zonas de la experiencia contemporánea en las que los discursos sociales nos hablan.

Por último, un cuarto registro -que no es un mero detalle sino que se articula con la intención crítica del ensayo- es la función epigráfica de la Poesía vertical de Roberto Juarroz. Es que dispuesto a batallar en el campo de los argumentos y aún acariciando la semiótica, el ensayo tiene su materia política.

Lo que aquí se transmite es sólo una síntesis, ya que francamente la producción de Ángel Oliva bien podría oficiar de bellísimo prólogo junto al de Solero…

Con sinceridad, me han sorprendido gratamente las lecturas diversas y sus ponderaciones (ya se han publicado 4 reseñas completamente diferentes entre si) las que agradezco infinitamente, al igual que los afectuosos mensajes de gente que no pudo asistir, la presencia de amigos y colegas durante el evento y la excelencia de la coordinación de Laura Capella y las fotografías de Daniel Krichman que pueden verse aquí.

Siguiendo un hilo equivalente al de las páginas del libro, quiero ahora comentar un pequeño hecho que me ha conmovido y amerita dedicatoria especial: se trata de la presencia de Luis Díaz Molano, otrora Decano de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNR durante el período 1994/1999

Al saludarnos, después de muchos años sin vernos, Luis me dice algo más o menos así:

– Ehh! Cómo no iba a estar aquí? Si el único libro que me ha publicado la Universidad Nacional de Rosario te lo debo a vos y a tu trabajo!

Al instante rememoro:

– Oh! Aquella obra titulada Introducción a la epistemología del Derecho, Colección Seminarios editada por Uni­ver­sidad Nacional de Rosario en ma­yo de 1990 autoría de Juan Carlos Gardella, Luis Díaz Molano y Héctor Vázquez! Lo que quizás no sepas Luis, es que por escribir aquella presentación tras coordinar su seminario homónimo, es que encontré a Michel Foucault! Personalmente no tenía ni idea sobre ese enunciado convocante de un Seminario que yo misma -demasiado joven, siempre atrevida!- debía coordinar y que por enigmático ya me resultaba interesante. Era el año 1987. Debía hallar algo para decir sobre tan raro enunciado! Acudí a una librería. Encontré un libro titulado La Verdad y las formas Jurídicas de un tal Michel Foucault

De allí al actual Los Discursos que nos hablan han pasado muchas cosas en la vida y la política. En las páginas 28-29 lo he narrado así:

 En 1984, los escombros que quedan de la universidad convierten en ardua tarea la recomposición de su democratización institucional y aquella anhelada autonomía político académica se recupera solo teñida de intensas nostalgias. Tras quitar las mordazas dictatoriales, la institución universitaria debe abocarse a su reconstrucción, su democratización tanto interna como externa y a la revisión de saberes y conocimientos transmisibles, saldos de aquella larga operación destructiva.

La intensidad y avidez de nuevas lecturas y reformulaciones teórico epistemológicas se agudiza gracias al hallazgo de autores extranjeros que ingresan por entonces a nuestro país, tales como Michel Foucault por ejemplo, y el reencuentro con autores cuyas obras habían sido condenadas a la prohibición.

Una tapa gris de la editorial Gedisa, edición de diciembre de 1986, anuncia intrigante La Verdad y las formas jurídicas. (…)

Excepcional obra que a pesar de los años reclama el incesante retorno de sucesivas lecturas por parte del mismo lector, lector que nunca es el mismo cuando la vuelve a leer. Las prácticas judiciales poseen la singularidad de engendrar, producir distintos modelos de verdad que –al decir de Michel Foucault (1996: 32-33)– “valen no solo en el dominio de la política, en el dominio del comportamiento cotidiano, sino también en el orden de la ciencia. Aun en la ciencia encontramos modelos de verdad cuya formación es el producto de las estructuras políticas que no se imponen desde el exterior al sujeto de conocimiento, sino que son ellas mismas, constitutivas de éste”.

¿Cómo no deslumbrarse ante estas postulaciones en tiempos de reiterada tragedia nacional? Imposible. Es que la ingenua esperanza que había representado Alfonsín para la mayoría de los argentinos transitaba –atrapada en los laberintos de las pérfidas redes del poder– hacia un abanico de decepciones, inseguridades, caos y cataclismo.

Pero más curioso aún, es que ese supuesto capítulo o apartado títulado Argentinísmas temporadas (y aquí vale lo analizado por Angel Oliva) lleva este epígrafe:

Mírame después que te hayas ido,
aunque yo esté recién cuando me vaya.
Ahora el centro me ha enseñado a no estar,
pero más tarde el centro estará aquí.
Roberto Juarroz 16-II

Grata historia con memoria. Qué acertijo! Mira Luis ja! si aún vivieran los Gardella y los Juarroz!

La Biblioteca de la Facultad de Psicología de la UNR, lleva el nombre de Juan Carlos Gardella.

Y con un hombre más, voy a compartir aquí mis besos mil: Lucas Dimare. Porque dice haber leído el libro dos veces simplemente por gusto… Hombres de mi generación! puf! Que si vale plenamente mi dedicatoria de p.76!

Y como corolario, Rosanna Candelero me ha obsequiado más poesía vertical:

Inesperadamente
llega a veces una música
que palpa nuestra palabra más oculta.

Puede ocurrir entonces
que esa música la saque a la luz
o se quede con ella
en el tenebrario más secreto.

En cualquier caso,
nuestra soledad ha encontrado
la compañía que no abandona.

Roberto Juarroz
Decimocuarta Poesía Vertical

Besos Mil y Mil gracias | Emmanuele / Azul Morticia | elsaem@uolsinectis.com.ar

 

 

 



Categories: Derechos humanos, Memoria

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